Bajar después de los excesos
Se acabó. Por lo menos hasta el año que viene ya hemos tenido suficiente cordero, marisco, frutas exóticas y uvas. Pero después de la navidad hay que tener en cuenta los kilos cogidos y la forma de bajarlos mediante dieta y ejercicio.
Hay que tener en cuenta que uno de los mayores problemas de tanto exceso es la obesidad y los riesgos cardíacos que esta última acarrea. Durante la Navidad se suelen ingerir alimentos con mucha sal y grasa en abundancia, además de los dulces que siempre acompañan después de las grandes comilonas. Así, la media de peso ganado suele situarse en 4 kilos. Tres semanas comiendo por encima de nuestras posibilidades.
Todos estos factores hacen que las personas con sobrepeso tengan mucho más riesgo de contraer enfermedades o problemas repentinos. Algunos de ellos pueden acabar en infarto. Quién sabe como se pueden atajar dichas afecciones.
Otra de los excesos constantes suelen ser con el alcohol y vaya si suelen ser. Este tipo de bebidas tienen más calorías que cualquier alimento y además el hígado sufre si tiene tanto que metabolizar. Uno más que añadir a la lista.
Por eso, la mejor arma para reducir tanto exceso es el ejercicio físico seguido de una buena dieta que haga fácil las caminatas y las carreras que tendremos que hacer en enero si queremos recuperar el peso habitual.
Sabías que…
La cifra de ingresados por empacho y problemas estomacales crecen de forma exponencial durante las navidades. Engullimos, no comemos y esto se puede ver en los casos que cada año registran los hospitales españoles. Uno de los más famosos se produjo el año pasado cuando por medio de una intervención quirúrgica se consiguió extraer una pata entera de nécora sin masticar.


