El balon gastrico, un tratamiento de la obesidad seguro
El balon gastrico, llamado en ocasiones balon intragastrico, se aplica en todo tipo de casos de obesidad y su función puede ser de dos tipos: ayuda a la creación de hábitos nutricionales para la reducción de peso o la disminución del Índice de Masa Corporal de pacientes para reducir riesgos cardíacos cara a una futura operación. Tanto en un caso como en otro el balon gastrico, como sucede con cualquier otro tratamiento de la obesidad, presenta una serie de complicaciones que siempre deben conocer los enfermos y tener presente cara a su preparación para una futura intervención.
Los problemas del globo gastrico, en líneas generales, suelen aparecer en los primeros días después de la intervención en forma de nauseas, vómitos y dolor de estómago. Pese a ello, a partir de los 10 días estas complicaciones disminuyen y los enfermos de la obesidad suelen adaptarse adecuadamente al balón. Sin embargo, pueden aparecer algunas otros problemas como la desinflación del balon gastrico o la formación de ulcera y gastritis.
La enumeración de las complicaciones de este tratamiento de la obesidad puede resultar un tanto preocupante para aquellos que piensan en el balon gastrico como una solución a su enfermedad. Sin embargo, no deben preocuparse pues los riesgos son mínimos. Para ello no hay mas que observar las los resultados del balón gástrico a nivel mundial. Entre 1999 y 2006, según los estudios reportados, se insertarón más de 1500 balones gastricos, de todos ellos tan solo un 8,1% se desinflaron, 6,1% se quitaron y 5,5% presentaron a la larga problemas gastrointestinales. Y lo que es aun más importante frente a los otros tratamientos de la obesidad (banda gástrica, bypass) la mortalidad se sitúa en un 0,05%, 2 casos de más de 1500. Un número que aparece tan solo en los tratamientos medicinales más seguros.
Así pues, cuando hablamos del balon gastrico nos referimos a un tratamiento de la obesidad seguro que en más de la mitad de los casos ayuda a que el peso perdido (entre 15 y 25 kilos) se mantenga o se siga perdiendo. Todo ello contando con que dos de cada tres de los pacientes que han sido tratados con un balon gastrico afirman que recomendarían este tratamiento a otros pacientes.

