Cirugías bariátricas simples: las gastroplastias
Las gastroplastias forman parte de las denominadas cirugías bariátricas ‘simples’, porque se basan exclusivamente en producir una restricción alimentaria mediante la separación del estómago en dos compartimentos: uno, denominado ‘reservorio’, proximal y que continúa con el esófago, de dimensiones pequeñas (de 15 a 20 ml) y que vacía con el otro compartimento, mucho más grande y representado por el resto de la cavidad gástrica.
El paso de una cavidad a otra se realiza a través de un estrecho paso artificial creado a propósito, con un orificio de un centímetro aproximadamente, precisamente para evitar el paso rápido de los alimentos a través del estómago.
Este tipo de cirugías, a diferencia de las técnicas bariátricas ‘complejas’ que incluyen un cortocircuito intestinal para producir malabsorción, permite mantener la integridad tanto anatómica como funcional del tubo digestivo, con preservación del píloro y asegurando que las funciones de digestión y absorción de nutrientes se realicen con toda normalidad.
Inconvenientes
Como todas las técnicas, la gastroplastia cuenta con algunos inconvenientes. En primer lugar, se obtiene menos pérdida de peso a largo plazo que con las cirugías ‘complejas’. Además, no es apta para pacientes adictos a los dulces o amantes del picoteo.
Asimismo, un elevado porcentaje de pacientes tratados mediante este tipo de cirugía manifiestan después una peor calidad de vida frente a la comida, con frecuente intolerancia (en especial a las carnes rojas).
Por último, los pacientes precisan más reintervenciones y reconversiones debido a complicaciones o fracasos en la pérdida ponderal.
Fuente: www.cirugiabariatrica.net
Imagen: www.teknon.es


