Etiquetas de calorías para las bebidas alcohólicas
Mientras el ártico se deshace y los bosques se convierten en desiertos, la Unión Europea debate si las bebidas alcohólicas deberían llevar una etiqueta que marcase sus calorías.
Lo bueno es que así se podrán sacar bebidas alcohólicas Light y los fabricantes se exprimirán los sesos para evitar que los componentes no engorden tanto como lo hacen. Lo malo, que seguro que alguien saca tajada de algo tan grave como la obesidad y el sobrepeso que ya afectan a más de 22 millones de personas en el mundo, según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Desde hace años los dietistas avisan de la influencia de las bebidas alcohólicas a la hora de ganar peso. De hecho, si nos fijamos muy pocos alcohólicos son delgados, mucho antes de que aparezca la retención de líquidos. Esta cualidad ya lo avisamos hace meses en el artículo “Los líquidos que engordan más que lo sólidos”.
El debate está en la mesa y las restricciones y etiquetas podrían venir bien para frenar las enormes tasas de sobrepeso que nos asolan. En un principio la Comunidad Europea eximió a los fabricantes de colocar etiquetas con las calorías, aunque luego se vio la posibilidad de fijarlo en determinados productos como el vino. Algo a lo que nuestro país se opuso con paso firme. Consiguieron evitarlo con el argumento de que en los precintos ya se señalaba su contenido en azúcar y alcohol, que los consumidores echasen cuentas en un país dónde se contratan a contables para hacer la declaración de la renta.
Sabías que…
Todavía no se ha tomado una decisión al respecto porque como recuerdan las fuentes europeas, “todavía no existen suficientes opiniones al respecto, ni a favor ni en contra como para sacar conclusiones precipitadas”.

