La cirugía de la obesidad mórbida

27 enero 2011 – 8:00 – No hay Comentarios
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La cirugía de la obesidad mórbida o cirugía bariátrica  representa el último recurso en pacientes en los que han fracasado otros tipos de tratamiento más conservadores.

Métodos como la dieta, el ejercicio físico, la terapia conductal y el tratamiento farmacológico fracasan en más del 95% de los casos al intentar conseguir una pérdida de peso mantenida en los pacientes que han alcanzado este grado de obesidad, de tal modo que la cirugía supone la única posibilidad de tratamiento efectiva a largo plazo.

En este sentido, si evaluamos la pérdida de peso y la influencia en las enfermedades asociadas vemos que la cirugía supera con creces los beneficios obtenidos con cualquier otra alternativa.

La pérdida de peso a largo plazo (cinco años o más) oscila entre el 40 y el 75% del sobrepeso perdido según la complejidad de la técnica, según sea por vía abierta o laparoscópica: 30-50% para la cirugía restrictiva, 60-70% en el bypass gástrico y 75% en las derivaciones biliopancreáticas.

El objetivo de la cirugía es básicamente prevenir y tratar las enfermedades asociadas, así como mejorar la calidad de vida. Se considera que la evolución de la patología asociada a la obesidad mórbida es paralela a la pérdida de peso. Apenas con descensos de sobrepeso del 10 al 20% se puede observar mejoría, cuando no curación, de alguna o todas las enfermedades asociadas, presentas hasta en un 90% de obesos y superobesos.

La normalización del metabolismo de la glucosa tras la intervención ocurre con sorprendente rapidez, incluso cuando la pérdida de peso no es todavía muy manifiesta. En la mayoría de estudios, un 27% de los pacientes presentaban diabetes y un 27,3% intolerancia a la glucosa; 10 años después de la realización del bypass gástrico, el 85 y el 99%, respectivamente, habían normalizado el metabolismo de la glucosa.

Del mismo modo, entre un 26 y un 50% de los enfermos intervenidos por obesidad presentan hipertensión. Tras el bypass gástrico, las tasas de curación superan el 60%.

También existe evidencia sobre los beneficios en la función cardíaca, en el síndrome hipoventilación-obesidad y en trastornos osteomusculares; mientras que en el síndrome de apnea obstructiva del sueño se obtiene una clara mejoría tras la pérdida de peso.

Fuente: Soyobeso

Imagen: Wikimedia



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