La cirugía de reconversión por laparoscopia

16 febrero 2011 – 8:00 – No hay Comentarios
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La cirugía de reconversión es compleja por definición y está sujeta a un riesgo de morbimortalidad significativamente superior que la cirugía primaria, lo cual debe reflejarse adecuadamente en el correspondiente consentimiento informado. Como señalan múltiples expertos, el paciente debería otorgar al cirujano un amplio margen de libertad a la hora de elegir la técnica de reconversión.

A grandes rasgos, este tipo de cirugía consiste en aumentar la restricción o la malabsorción según la técnica inicial y la causa concreta del fracaso. Asimismo, debe ser realizada por cirujanos expertos, particularmente si se lleva a cabo por laparoscopia.

En este sentido, en cirugía bariátrica primaria, la vía laparoscópica está sustituyendo progresivamente a la técnica abierta. Sin embargo, muy pocos cirujanos han aplicado este acceso a la cirugía de reconversión, probablemente porque combina dos dificultades y sus respectivas curvas de aprendizaje, representando un verdadero desafío.

La cirugía de reconversión por laparoscopia aumenta notablemente el tiempo quirúrgico, en el cual la liberación de adherencias puede consumir la mayor parte de la intervención.

Sin embargo, con experiencia, en ausencia de eventración y manteniendo un umbral de conversión bajo, el abordaje laparoscópico se considera seguro y efectivo y los pacientes pueden beneficiarse de las ventajas de la cirugía mínimamente invasiva, particularmente en cuando al dolor posoperatorio y la recuperación, en general, la menor afectación de la función pulmonar y, sobre todo, la supresión virtual de las complicaciones parietales.

Por otra parte, la cirugía de reconversión debida a pérdida de peso insuficiente o a complicaciones es cada vez más frecuente en el tratamiento quirúrgico de la obesidad mórbida. Al estar sujeta a una mayor morbimortalidad que la cirugía primaria, debe ser realizada por cirujanos experimentados, ya sea por vía abierta o laparoscópica.

Debe valorarse cuidadosamente su indicación, así como la técnica más adecuada, habitualmente mixta y, en muchos casos, con predominio malabsortivo. Asimismo, debe garantizarse un seguimiento continuado e, idealmente, un apoyo conductual.

Fuente: soyobeso.com

Imagen: defenselink.mil



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