La obesidad, posible consecuencia de la depresión
Hasta ahora se pensaba que la obesidad podía ser consecuencia de diversos problemas de tipo genético, alimenticio, sedentarismo… pero hoy se une a ello otro factor negativo: la depresión. Un reciente estudio elaborado durante los últimos cinco años ha dado como resultado que la depresión puede predecir un aumento de la obesidad abdominal con independencia del sobrepeso general.
Las personas que sufren depresión dejan de llevar una vida normal para recluirse en sí mismos. La falta de sociabilidad y prácticas habituales del día a día de cualquier persona, generan que estas personas lleven una vida más sedentaria y desordenada, descuidando con ello su alimentación y ejercicio físico.
Asimismo, existen unos “mecanismos patofisiológicos específicos que unen a la depresión con la acumulación de grasa visceral (abdominal)”. El equipo dirigido por Nicole Vogelzengs del Centro Médico Universitario de Ámsterdam concluye, además, que “esto explicaría también por qué la depresión eleva el riesgo de diabetes y enfermedad cardiovascular”, concluye el informe.
Por ello, además de los actores anteriormente comparados con cualquier persona en perfecto estado psíquico, el estudio demuestra que los mayores con síntomas depresivos acumulan más grasa visceral que sus pares sin depresión. Estos resultados han sido publicados en Archives of General Psychiatry tras realizar el estudio sobre 2.088 adultos de entre 70 y 79 años en buen estado físico.
En esto cinco años se ha comprobado el índice de masa corporal y el porcentaje de grasa corporal para medir en los participantes la obesidad general y se ha valorado el nivel de depresión sobre una escala de 16 puntos o más (según el Centro para los Estudios Epidemiológicos sobre Depresión).
El estudio ha tenido en cuenta también factores sociodemográficos, otras enfermedades y la obesidad general, comprobando cómo los pacientes con depresión tendían a aumentar su diámetro sagital y la grasa visceral. Los autores han preferido darle una explicación biológica y no alimenticia a las consecuencias de sus estudios y resultados. Volgezangs destaca que “los médicos deberían prestar atención si los pacientes con síntomas depresivos son más propensos a aumentar la cantidad de grasa visceral, ya que esto aumenta el riesgo de enfermedad cardiaca”.
Foto de Dawn Ashley


A mi me pasa eso .