Los 10 infiltrados de tu dieta (parte 1)
En muchas ocasiones, no conseguimos bajar de peso aunque nuestro régimen alimenticio se base en comidas sanas. Habitualmente dentro de la dieta diaria, encontramos pequeños infiltrados que nos hacen ganar peso sin que nos demos cuenta. En esta primera parte del artículo analizamos cinco de los diez complementos más peligrosos:
Café: el ritmo frenético de la sociedad actual provoca que cada vez exista menos tiempo de relax para disfrutar de momentos de ocio. En esos pocos instantes que tenemos, el café pasa por ser un compañero fiel. Pero aunque este por sí sólo no sea perjudicial el número de cucharadas de azúcar o la cantidad de leche pueden convertirlo en un molesto polizón en nuestro camino.
Barras de cereales: muy recomendados por los productos de farmacia, en realidad esconden dos o tres componentes enemigos de nuestro peso. Revisa las etiquetas por si encuentras elementos como jarabe de maíz de alta fructosa o Maltosa.
Refrescos: un estudio norteamericano publicado el marzo pasado ha demostrado que las bebidas isotónicas engordan mucho más que determinadas comidas y alimentos. De hecho, basta con fijarnos que una lata de 33 centilitros puede contener hasta 172 calorías, que podrían ser las que sustenta un suculento plato de un par de filetes con patatas y sus respectivos aditivos en salsa.
Los distintos tipos de carnes: es cierto que no podemos pasar sin las proteínas que nos puede proporcionar un filete, pero recuerda que las carnes de cerdo son las más peligrosas para nuestra salud y nuestra forma.
Los postres: Cuidado con el último complemento de nuestra comida diaria. Cuando cumplimos la dieta, es frecuente relajarnos con suculentos postres. No son demasiado copiosos y nos cuesta muy poco comerlos. Pero en realidad suelen esconder enormes cantidades de Kilo calorías que están muy lejos de ayudarnos en nuestra línea.
En el próximo artículo de la serie hablaremos sobre los otros espías de nuestra alimentación diaria.

