Los padres del niño obeso conservan la custodia
La obesidad infantil ha aumentado hasta cifras alarmantes en los últimos tiempos. Tanto es así que la obesidad mórbida del chico orensano ya no sorprende en España. Ahora sus padres lo esconden en paradero desconocido para que la Xunta no se lo lleve.
El pequeño sólo tiene 9 años y ya pesa 70 kilos. Por lo visto, la alimentación no ha debido de ser la correcta. Hace días, en un primer intento de mantener al niño lejos de los reformatorios, el padre se delató sólo.
Luís Montoya reconocía que a partir de la intervención del juez alimentarían al chico de forma sana “todo a la plancha y nada de bollería”. Habría que preguntarse qué era lo que había comido hasta entonces.
La situación del menor, del que no existen fotos, era tan alarmante que los servicios sociales han tomado cartas en el asunto, pero los padres se han servido de sus propios medios para burlar la justicia.
Las últimas declaraciones son esperanzadoras. Los padres afirman que un endocrino de prestigio ha visto al chico y ha comenzado un nuevo tratamiento. Habrá que ver de qué doctor habla la familia y cual es el tratamiento a seguir. La última palabra la tiene la Junta de Menores.
Sabías que…
Es la segunda vez que los servicios sociales en España se ven obligados a quitar la custodia a una familia por el sobrepeso del menor. El primer caso ocurrió en Asturias hace un par de años cuando un niño de diez años llegó a superar los 100 kilos de peso. Habría que preguntarse qué estamos haciendo con la alimentación de las futuras generaciones.

