Los posibles pacientes de cirugía bariátrica

24 febrero 2011 – 8:00 – No hay Comentarios
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Idealmente, la cirugía bariátrica persigue dos propósitos: por un lado, obtener una pérdida efectiva del peso patológico, y por otro, obtener una mejoría absoluta cuantificada de los problemas médicos relacionados, especialmente la mejoría de la presión arterial, tolerancia a la glucosa, regulación de las concentraciones de lípidos con sus factores de riesgo, corrección de cualquier problema relacionado con el sueño y la mejoría o, por lo menos, el retraso de cualquier proceso degenerativo osteoarticular en relación con el exceso de peso.

En resumen, la cirugía bariátrica busca una normalización del peso con una calidad de vida satisfactoria. Asimismo, este tipo de intervención es considerada en la actualidad como un método seguro y sumamente efectivo para el tratamiento del sobrepeso de difícil control. No se trata de cirugía plástica, pertenece al campo de la Cirugía General y Gastroenterológica.

¿Quién debe someterse a este tratamiento?

En primer lugar, quien tenga un índice de masa corporal de 40 o más, exceso de peso de 45 kilos o sobrepeso del 200% del peso ideal mantenido durante más de cinco años. También las personas obesas que no logran mantener un peso adecuado por otros métodos y su índice de masa corporal aún supera los 30, presentando además enfermedades secundarias a la obesidad.

En segundo lugar, cuando el sobrepeso ya está ocasionando enfermedades que afectan a diferentes órganos o sistemas del paciente. Por ejemplo, diabetes, infarto, insuficiencia cardiaca o respiratoria, daño de columna o articulaciones, etc.

Además, los pacientes deben tener una edad de entre 16 y 50-55 años y estar plenamente conscientes y dedicados a someterse a cirugía con la finalidad de mantener un peso adecuado (consentimiento psicológico adecuado y ausencia de trastornos psiquiátricos importantes) y un riesgo quirúrgico y anestésico aceptable.

Asimismo, es necesario que la obesidad no sea secundaria a otras causas, como hipotiroidismo o síndrome de Cushing. Finalmente, el paciente debe proporcionar sus datos del historial clínico y alimenticio, así como someterse a estudios y valoraciones preoperatorios para con ello poder elegir el método adecuado a practicar en su caso. La elección correcta debe individualizarse en cada paciente para no someterlo a una intervención errónea que no resulte todo lo efectiva que se espera.

Fuente: intraobes.com

Imagen: search.ahp.us.army.mil



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