La obesidad y las enfermedades cardiovasculares

2 febrero 2011 – 8:00 – No hay Comentarios
1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (No hay votos todavía)

La obesiad es una de las enfermedades con mayor prevalencia en los países occidentales. Constituye un problema de salud pública, pues ocasiona una disminución de la esperanza de vida, siendo además la segunda causa de mortalidad previsible, sólo superada por el consumo de tabaco.

La primera descripción de la asociación entre la obesidad y la muerte súbita fue realizada por Hipócrates hace más de 2.000 años. Desde entonces, han sido numerosos los estudios epidemiológicos que han demostrado la relación entre la obesidad y la muerte por episodios cardiovasculares y por cualquier causa.
Por otro lado, la obesidad no sólo causa aumento de la mortalidad cardiovascular, sino también de la morbilidad. En efecto, la obesidad se asocia a otros factores de riesgo cardiovasculares, como la hipertensión arterial, la intolerancia a los hidratos de carbono o la diabetes mellitus tipo 2, hiperuricemia, dislipemias y arterioesclerosis; contribuyendo al incremento de la morbi-mortalidad cardiovascular.

En este sentido, en España se producen más de 135.000 muertes al año por enfermedades cardiovasculares (nada menos que un 42% del total de las muertes anuales) relacionadas con los factores anteriormente citados, tal y como demuestra el Estudio DRECE (Dieta y Riesgo de Enfermedades Cardiovasculares en España).

Se ha discutido sobre si la asociación entre la obesidad y el aumento de la morbilidad y mortalidad cardiovascular es debida a que la obesidad es en sí misma un factor dependiente o, por el contrario, si es debido a su asociación con otros factores de riesgo como dislipemia, diabetes e hipertensión.

A pesar de las evidencias epidemiológicas sobre la asociación entre la obesidad y la patología cardiovascular, los mecanismos por los cuales la obesidad es un factor de riesgo independiente y por los que causa o acelera la aterosclerosis y la enfermedad coronaria no están bien establecidos.

Dada la asociación entre obesidad y otros factores de riesgo cardiovascular antes mencionados, se ha intentado buscar una base fisiopatológica cómun. Así, en los últimos años ha irrumpido con fuerza el concepto de resistencia insulínica e hiperinsulinismo como factor integrador y posible mecanismo causal común de estas afecciones.

Fuente: Stopalaobesidad.wordpress.com

Imagen: Flickr.com



Escribe un Comentario!

Escribe tu Comentario degajo, o un trackback desde tu propia web. Puedes suscribirte a estos Comentarios via RSS.

Mantengamos este sitio limpio de spam.