Síndrome de alimentación nocturna: ¿Cómo te afecta?
No hay duda de los efectos beneficiosos que provoca degustar un buen bocado a media noche. Sin embargo, a veces se convierte en un grave problema que afecta sólo en Inglaterra a un 2% de la población. Este sería el síndrome de alimentación nocturna (NES) y se da en personas con sobrepeso que tienden a darse comilonas durante la noche, lo cual interrumpe el ciclo del sueño y hace extremadamente duro el control de peso, provocando depresión y estrés en quienes lo sufren.
NES fue reconocido como tal en 1955 por el psiquiatra norteamericano Albert Stunkard. Dicho profesional encontró que un alto número de pacientes con sobrepeso que experimentaban un poco de apetito en la mañana, comían más de la mitad de sus calorías diarias después de media tarde; asimismo, se despertaban 3 o 4 veces durante la noche para comer snacks ricos en carbohidratos.
Las personas aquejadas del síndrome se quejaban, a su vez, de insomnio. En su momento, se le prestó poca atención a sus investigaciones pero posteriores estudios al respecto han apoyado su teoría y han dado un mejor entendimiento del problema. Además, ha revelado que afecta al menos a una de cada 11 personas que asisten a clínicas de adelgazamiento.
¿ES UN DESORDEN ALIMENTICIO?
Actualmente, NES no está categorizado como un desorden alimenticio ni tampoco hay una forma estandarizada de definirlo. Tampoco hay una causa clara para ello pero se ha comprobado que los niveles de apetito, de las hormonas del comportamiento y del sueño aumentan.
Los estudios del profesor Stunkard sugieren que las personas con NES tienen un irregular ritmo alimenticio natural, haciéndoles querer comer unas 5 o 6 horas más tarde de lo normal.
¿ES UN SÍNDROME HEREDITARIO?
Es un desorden que se da en familias, sugiriendo una unión genética. También suele provocarse en personas susceptibles al haber pasado momentos de estrés como enfermedades, separaciones o pérdidas de empleo.
Normalmente afecta a personas con sobrepeso pero afecta también a gente con un peso saludable, aunque pueden llegar a sufrir sobrepeso si no se localiza el NES.
SÍNTOMAS
Las personas que lo padecen suelen saltarse el desayuno, comer poco durante el día y sentir mucha hambre durante la tarde. Su actitud tiende a empeorarse con el avance de la tarde. Suelen levantarse en mitad de la noche, sintiendo normalmente la necesidad de comer algo para permitirles dormir, pero usualmente sin estar hambrientos. Este “picoteo” puede significar un aumento de 500 calorías al día respecto a aquellas personas que no tienen NES. Su falta de control suele avergonzarles hasta el punto de mantener el hecho en secreto.
¿ESTÁ AFECTADO POR EL PROBLEMA?
Si su respuesta es mayoritariamente un sí en las siguientes preguntas, debería hablar con un especialista.
- ¿Raramente siente hambre por la mañana?
- ¿Come demasiado por la tarde, especialmente tras la hora de la merienda?
- ¿Se despierta por la noche y come?
- ¿Se suele sentir triste, ansioso/a o estresado/a?
AYUDA CONTRA EL SÍNDROME
Es fundamental buscar ayuda médica y tratarse, especialmente por un endocrino, aunque también puede ser más específica aún.
- En algunos casos se pueden tratar con antidepresivos aunque la actividad psíquica ayuda tremendamente a mejorar el humor, estrés, peso y sueño.
- Las habitaciones oscuras ayudan a mejorar el sueño.
- Mejorar la baja autoestima de los afectados les hará mejorarse tremendamente.
Fotografía de Travis Jon Allison

